El aeropuerto de Maun hace de columna vertebral de este enclave.  A lo largo de éste se reparten todas las agencias de viajes, las tiendas de muebles, los supermercados, los bancos, hostales, etc… Las excursiones bien al norte, hacia el Delta del Okavango o hacia el Sur, hacia el Kalahari son carísimas. Alquilar un 4×4 es igual de caro.

A 60km al este de Maun se encuentra Makalamadebi y de allí nace un camino de arena hacia el Kalahari. Hacia allá vamos. A unos 95km al norte de la puerta de entrada al Kalahari, nos detenemos. No podemos avanzar más debido a la gran cantidad de arena. Es hora de buscar el lugar donde enterrar la botella. Son las 14:15h del 15 de Marzo de 2012. El sol aprieta. Caminamos por la estepa. A 35-40 grados nuestros andares son pesados y lentos. Desprenderse de la botella tras todos estos momentos juntos, también cuesta. No en vano es el final de un viaje, el final de un sueño hecho realidad.

No hay nadie. De igual manera que no había nadie cuando, rodeados de montañas a unos 200km al norte de Anchorage, en Alaska, la rellenamos de nieve.  Sin saber muy bien cómo, sin pensar demasiado en lo que teníamos por delante, comenzamos a pedalear. Un mapa y casi 30.000km por delante, miles de caminos, gigantescas montañas, interminables desiertos… Lo más duro, separarnos de nuestras familias. Lo más gratificante, sentirles en nuestros corazones durante cada pedalada. Sin ellos, no lo hubiéramos podido hacer.

Alaska, mayo 2010.

Tras recorrer 21 países, con todas sus diferencias culturales, todas sus climatologías, sus razas, sus costumbres e idiomas, sus manías…uno aprende a desenvolverse, a esquivar el peligro, a no entrar en determinados sitios, a no cruzar ciertos límites,  a evitar ciertos horarios. Y cómo no, aprende a disfrutar de sus paisajes, de sus aromas, de sus sabrosas comidas, de sus ritmos, de sus gentes y de sus historias. Y…uno,  no acaba sino siendo el mismo, pero con las neuronas vestidas de diferentes colores.

 

Un árbol nos llama enseguida la atención. Estamos al final de la estación de lluvias y sabemos que no en demasiado tiempo, todo este entorno que tenemos ante nosotros se secará, la yerba desaparecerá y las hojas de los árboles se caerán. Hace poco leíamos en una revista cómo se recalcaba el concepto de ¨Desierto Semiárido¨, cuando se enmarcaba al desierto del Kalahari. Mucha gente queda sorprendida al verlo  tan verde y lleno de vida   durante estos meses de lluvia. Tornándose sin embargo en los siguientes meses, en uno de los lugares más inhóspitos del mundo.

De esta manera, Idoia comienza la ardua tarea de escavar el agujero. Son momentos muy especiales y sentimentales. Yo no siento sino admiración por ella. Es indescriptible narrar todo lo que ha superado esta mujer y la capacidad que tiene. Sobre una bicicleta cargada hasta arriba que le dobla en tamaño, verle pedaleando sobre piedras y arena, subiendo las montañas de los Andes en Perú a 5000mts de altura, no se me olvidará en la vida. No se ha rendido nunca y su mirada siempre se ha mantenido firme apuntando al horizonte. No sé lo que pasará por su cabeza en estos momentos, pero yo estoy tremendamente orgulloso de ella y de su proeza.

Le relevo. Damos con las raíces del árbol, es hora de enterrarla. Tras unos segundos de silencio, comenzamos a echar arena encima. A quién le importa el significado de la botella? Bueno, pues a nosotros. Con esto abogamos porque las personas luchen por sus sueños, que saquen lo que tienen dentro, que aporten conocimientos, experiencias, que dejen huella. Que no esperen nada de la vida, si no que den todo lo que tienen, que expriman cada segundo. En definitiva, que agradezcamos la oportunidad de vivir que nos han dado y que ayudemos al de enfrente, al que no tiene tanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

Este capítulo de nuestras vidas termina. Mientras nos alejamos del árbol, caminamos y miramos hacia atrás. Cuánto tiempo perdurará ahí enterrada­?…  Miramos al frente. Por suerte, tenemos un hogar esperándonos y una familia a la que abrazar. Y la cuadrilla…cuánto de este viaje se lo debemos a ellos también…

 

 

 

 

 

 

Sólo nos queda agradecer todo el cariño y la ayuda que hemos recibido en este viaje. Os llevaremos a todos en el corazón. Eskerrik asko, Gracias de Natxo Eguren e Idoia Arrambide.

Desierto del Kalahari, Botswana, marzo 2012

Posteado por: water we wait | 16 marzo, 2012

Katima Mulilo – Maun, 508 km en 6 días

 

camaleón derrapando!...

A esta primera parte de la namibiana Caprivi Sprit, donde Katima Mulilo es el principal enclave, se le conoce como la isla, ya que está rodeada por los ríos Zambezi y Chobe, los cuales se unirán más adelante y  desencadenarán en  la famosa catarata de Vic Falls. A pesar de la espesa vegetación, las carreteras están inundadas por arena blanca, lo cual nos lo pone difícil en varias ocasiones. En Katima pasamos dos días y aprovechamos para descansar y comprar provisiones para los siguientes días, ya que entramos en una zona bastante remota y aislada. El Rio Zambezi, proveniente de Zambia luce por sí sólo enfrente nuestro, con su inmenso caudal en medio de este tórrido calor.

pueblos de camino..

El guarda del supermercado me comenta ante mi asombro que muchos jóvenes, las noches de los viernes y sábados, se acercan a la orilla a beber alcohol y bañarse.  Más tarde ya en el hostal y bajo una tremenda tormenta eléctrica, me los imagino allá, tentando a la suerte en un rio infestado de cocodrilos. Y es que hoy es viernes.

 

precaución elefantes en la carretera...

110km de paisaje monótono hasta llegar a Kongola. Jungla a ambos lados de la carretera. Apenas tráfico y otra vez un calor asfixiante. En nuestro último descanso antes de entrar al pueblo, mientras jugamos con las hormigas en la arena, se nos acerca un coche. – Son blancos!  Me dice Idoia, a lo mejor tenemos suerte.

Son Len y Jean. Nos invitan a su casa y aceptamos… cómo no! Tras esperar un rato en la gasolinera del pueblo, vemos el pick-up (coche con tráiler) amarillo.

Camino a casa de Len y Jean!

Subimos las bicis con todo el arsenal y nos adentramos en uno de los lugares más remotos que hemos estado en África, a unos 10km al norte de Kongola, ni más ni menos que en el vértice fronterizo de Angola, Namibia y Zambia. Por el camino arenoso observamos casas de adobe típicas africanas (huts), familias enteras sentadas bajo un árbol, niños dándose un chapuzón en unas pozas… Mil y una imágenes de película.

Pasamos dos noches en casa de esta familia. Len es africans y Jean es norteamericana, de Chicago. Pero para nosotros son auténticos bushmen (Bosquimanos).

charlando con Jean...

De los más de 12 años que llevan viviendo aquí, los primeros 6 los pasaron en una caravana, al estilo más salvaje. En medio de la jungla y al lado del rio, sin luz, ni electricidad… Más tarde, de la nada comenzaron a construir lo que hoy es su casa de campo, con sus habitaciones, y su jardín. Hoy, su propiedad de 1,5km de largo y 0,5 km de ancho, sigue siendo en su gran mayoría, espesa jungla. Vivir aquí, evidentemente para nosotros, requeriría un cambio de chip. A las noches tienen constantes visitas de hipopótamos al jardín.

huella de hipopotamo...

Los elefantes merodean por la zona y no los quieren ni ver porque son muy destructivos. Se encuentran con serpientes cada dos por tres, como pitones, cobras y la black mamba (Mamba Negra), esta última con veneno mortífero. El rio lo tenemos a 3 metros y los cocodrilos también conviven aquí. 2,3…4 de sus perros han sido devorados ya por ellos. Nos cuentan que su táctica es mover la cola salpicando agua y atrayendo a los perros, sobre todo a las noches. Os preguntareis, cómo pueden vivir aquí…Pues, tenéis que estar aquí para entenderlo. Será el ruido y la tranquilidad de la jungla, el croar de las ranas, la visita de miles pájaros, la paz, la armonía del rio…

Len prepara su pequeña barquita a motor. Son las 18:00h, comenzamos lentamente a surcar el rio Kwando.

paseo por el rio Kwando...

Sabemos que hay hipos, los hemos estado escuchando todo el día. El rio no es nada profundo, 2 metros máximo y tampoco demasiado ancho, unos 5 ó 6  metros lo más.  Hay una mezcla de adrenalina con un toque placentero. El marco es incomparable, agradable brisa, con el sol naranja y enorme metiéndose entre las hierbas altas que nos rodean. Como no podía ser de otra manera vemos hipos y Len acelera suavemente. Pero es que los vemos a dos metros, vemos sus burbujas bajo la barca y la cabeza gigante de uno de ellos emerge a nuestra derecha dejándonos sin respiración. Len acelera y la barca toca el fondo arenoso emitiendo toda clase de ruidos. Hay como 4 hipos juntos y por momentos no vemos sino emergentes burbujas redondas por todos lados…Son enormes. Por suerte las esquivamos y salimos de la zona a toda prisa… – “Estamos en Angola”, nos dice Len con una mueca de sonrisa… A la vuelta deberemos ir por el mismo tramo…

 

atardecer en el rio Kwando...

Jean nos llena las alforjas de comida. Huevos cocidos, sándwiches, avellanas, zumos, etc… Para ellos también ha sido una experiencia nueva estar con nosotros y, nosotros estamos encantados. Es sin duda, de las veces que más inmersos en las entrañas de África nos hemos sentido. No lo olvidaremos nunca. Gracias Len y Jean.

Gracias Len y Jean!

 

 

200km de reserva (Caprivi Game Park)nos esperan por delante. Nada más salir vemos un elefante. Aquí no hay vallas, pero nos han dicho que es muy difícil ver leones. Disfrutamos del día. Nos llueve ligeramente, lo cual es un lujo. Sabemos, por lo que nos dijo Samu, el guía que tuvimos en el Chobe, que a los leones no les gusta nada el tacto con la hierba mojada…Esperemos que nos les de por tirarse a la carretera… Apenas hay tráfico.

donde dormiremos?

Cada 10km hay área de descanso que consiste en un árbol con sombra, una mesa y suelo despejado y llano, ideal para acampar.

area de descanso...

Avanzamos tranquilos y esperamos acampar en el km110. Hacemos tiempo para evitar el calor.  Para nuestra sorpresa no hay área de descanso en el km110 y tampoco en el 120km y la noche se nos echa encima. Casi en plena oscuridad, debemos resignarnos y poner la tienda a 3 metros del arcén y en plena recta. Estamos de mala leche porque hemos tenido todo el día para buscar un sitio y al final acabamos así…No tenemos miedo de los animales, sino de cualquier coche que pare. Pero no hay mas remedio. Además hay luna llena y somos bastante visibles. Tenemos la carretera a un lado y la jungla al otro. A toda prisa nos lavamos con la ducha portátil ya en plena noche, cenamos y nos metemos en la tienda. Aquí dentro estaremos a salvo, al menos de los animales.

Pero la mala suerte continúa. Notamos incrédulos como el tráfico incrementa según discurre la noche. Durante el día a penas nos hemos cruzado con nadie y ahora sin embargo no dejan de pasar camiones uno tras otro. Nosotros, pegados al arcén, cada vez que pasa un camión, parece que nos pasa por encima. La tienda quiere salir volando y las luces nos pasan por encima como un tren.

a un lado de la carretera...

Para colmo, lo que era noche de luna llena y despejada, se convierte en otra tormenta infernal, con rayos, truenos y chaparrón. La puntilla… no hemos clavado las clavijas, con lo que la tienda se mojará al completo.

Cansados por no haber pegado ojo, pero felices de no haber tenido ningún problema a la noche (la tienda no se ha mojado por dentro), pedaleamos los 90km hasta Divundu, último pueblo namibiano antes de la frontera con Botswana. Vemos bastante pobreza en este pueblo. Hay muchos pueblos pobres en Caprivi Sprit que nos han  recordado a los pueblos indígenas de la costa caribeña de Panamá, pero la impresión es de limpieza y orden, dentro de sus posibilidades. Pero hay pueblos como Divundu que te dan mal rollo…Aun así, nos paramos en el mercado para tomar unas coca colas. El calor es insoportable y el reflejo de la blanca arena te hace daño en los ojos. Dos niños nos incomodan y fastidian el descanso pidiéndonos constantemente dinero delante de todo el mundo. Por suerte, estas situaciones no se repiten demasiado.

Como nos temíamos, los pocos hostales que hay son carísimos. Sí, están a la orilla del rio Okavango, pero nos fastidia que no haya un término intermedio. Y lo peor, están a 3,4 ó 5km de la carretera principal por un camino de arena, en el que no queda otra que empujar la bici.

Premio! después de 100km...

Esto a más de 40 grados no hace ninguna gracia. En fin, al menos hay internet en el bar….

Ya en Botswana, pedaleamos km y km por el mismo paisaje. Muy aburrido y monótono. No hay sombras y el calor asfixia. Pasamos por Shakawe, Sepupa, Gumare, donde por suerte encontramos alojamientos donde poder poner la tienda. En Gumare nos animamos a hacer autostop, la bici de Idoia tiene el manillar roto y además el paisaje es una tortura, nos para un camión enorme de la empresa de electricidad de Botswana…ahí nos vamos en tres horitas hasta Maún!

nos vamos a Maun!

En el camino, pensamos en la suerte que estamos teniendo. A medida que el sol se mete en el horizonte, llenamos los pulmones  de este aire envuelto de magia. Estamos sentados afuera en el inmenso tráiler, sintiendo la brisa, volando sobre la estepa africana. La luz de las primeras estrellas aparece y las familias en los pequeños pueblos se arremolinan en torno al fuego. Cae la noche. Las historias, las leyendas volverán a transmitirse una noche más, de los más ancianos a los más impúberes con el fuego como único testigo imperecedero. Los rayos comienzan a verse al fondo del oscuro horizonte. Una noche en cualquiera de estos pueblos, con la hoguera como única luz, rodeados de negras sombras, y con los rugidos y demás chasquidos perturbando los sueños de los más pequeños, requiere noche tras noche sin lugar a dudas, de fe y de un anhelo especial al nuevo día.

Paseo mañanero...

Posteado por: water we wait | 8 marzo, 2012

Bulawayo – Ngoma (Frontera de Namibia), 94km en 1 día.

The ¨first class¨ train from Bulawayo to Vic Falls becomes an epic journey. 16,5hours to do 451km. No kitchen, no water, no lights, etc… Stars gazing through the windows are amazing.  Zimbabwean side to see the falls are nicer and wilder than Zambian side. But you will get wet.

It is an easy ride from Vic Falls to Kasane, but watch out for wildlife.  Chobe NP is just 5km away from Kasane, and we enjoy so much the Safari and overnight in Boga Campsite at Chobe NP. It is recommendable 100%. Cyclists are not allowed in the Kasane-Ngoma road. Katima Mulilo, 70km away from the Namibian border is the first town in Namibia with all facilities. 

 

Pasear por las calles de Bulawayo, Zimbabwe, se convierte en un desafío. A excepción de las primeras y últimas horas del día, el calor es abrasivo y buscar el lado de las calles con sombra es siempre lo primero. No recomendamos en absoluto andar en bici en estos meses de Diciembre, Enero y Febrero por estas latitudes.

El mercado de artesanías enfrente del hotel Selborne, donde nos alojamos, deja bastante que desear. Está prácticamente vacío. Parece que el personal tiene que pagar una serie de tasas y por eso la mayoría ha optado por echarse a la calle contigua con todo el arsenal y hacer la venta bajo los árboles. Así nos lo cuenta una de las vendedoras, mientras estudia y escribe en su cuaderno. Nos cuenta que viven en una situación muy difícil, sin trabajo y sin apenas poder vender nada. No tarda en decir que viven bajo la dictadura de Mugabe, que la están sufriendo y que sus votos los abren y los falsifican. Muchos países saben esto, pero es un hecho que no hacen nada.

Tras la charla con la señora de información de turismo, de las pocas blancas que vemos, volvemos a cambiar el chip y nos decidimos a coger el tren hasta el pueblo de Victoria Falls. Nos lo pone fácil, ya que es first class (primera clase) y tan sólo cuesta 12USD. De esta manera, tras unos recados, montamos el equipo en las bicis y pedaleamos hasta la estación. Dejamos las bicis en el último vagón para el equipaje, compramos unos pollos con patatas para llevar y nos plantamos enfrente del vagón con las 10 alforjas. No parece de primera clase… Amasijo de hierros, oxidado, viejo y bastante tenebroso, pero bueno, al entrar, al menos tenemos un camarote para nosotros dos. Es minúsculo, y con las alforjas dentro, apenas tenemos espacio para movernos, pero al menos, es para dos y no entra nadie más. El pasillo que recorre cada vagón no llega al medio metro de ancho, y las ventanillas pueden bajarse al completo.

Tren de primera clase..

Dan las 7:30h pm, hora de salida. Evidentemente no sale puntual, pero lo que nos extraña es que aún no hayan puesto las luces. Estamos completamente a oscuras. Ya nos hemos dado cuenta que no hay agua, y de que los baños son lo más parecido a las minas de Potosí. Tampoco hay basureros, con lo que entendemos el gran tamaño de las ventanas. Bien, el tren por fin sale. Comienzan los ruidos estridentes y chirriantes. No hay y no habrá luces en todo el trayecto. Salir al pasillo se convierte en una aventura de riesgo y no digamos ir al baño…Para esto tenemos que atravesar la unión de vagones, cual puente colgante y ahí no acaba, si te confundes de puerta, directamente estás fuera del tren. No hay pestillos ni para el baño ni para las puertas de salida, que se abren y cierran constantemente con las curvas.

Todo esto, más las 16 horas y media que tardamos en hacer los 451km, lo convierten en un viaje épico y a las Victoria Falls, en la Tierra Prometida. Una de las grandes ventajas de ir sin luz son los cielos estrellados que hemos visto. Impresionantes, sólo comparables con los que vimos desde el Salar de Uyuni, Bolivia. Recorrer la selva en tren es lo que tiene. Ah! Y siempre recordaremos la frase de la señora blanca de la oficina de turismo en Bulawayo: ¨Es un primera clase como cualquier otro en el mundo¨.

 

Las Victoria Falls (Las cataras Victoria) dan nombre al último pueblo zimbabuense, antes de la frontera con Zambia. Al tratarse del lugar más turístico del país no faltan hostales y tiendas de actividades, safaris, viajes en helicóptero, paseos en elefantes, etc… Nos alojamos en un backpakers que admite poner la tienda por 10$ al día. La visita a las cataratas es obligada. Desde el mismo pueblo se divisa ya la espesa cortina de agua ascendente  y a la noche, se escucha su estruendo.

 Y la verdad que nos impresionan. La vista es mucho mejor que desde el lado zambiano.

las Vic Falls...

una de las 7 maravillas del mundo..

Es más autentico, más salvaje. Durante casi 2km, recorres un camino paralelo a estas cataratas y las vistas, a menos de 100 metros, son de impresión. La cantidad de agua es brutal en estos meses y lo atestiguamos.  Ahora bien, a partir de cierto punto, la humedad se convierte en un chaparrón constante. Te calas de arriba abajo. No es un lugar para sacar fotos sino para disfrutarlo in situ!! Recomendable 100%.

Esta misma noche, la tormenta del siglo se apodera de este pequeño pueblo y nosotros, en la tienda y bajo un árbol. Los truenos son ensordecedores y en cada rayo, apretamos los dientes para amortiguar  el consiguiente pertadazo. La chaparrada es de órdago y las esterillas se convierten en colchonetas en el interior de la tienda. Por si fuera poco, las hormigas buscan cobijo y las tenemos de pies a cabeza. Lo de las hormigas en África es de capitulo aparte. La mañana siguiente la dedicamos al secado y ¨deshormigueo¨ de todas las alforjas. Y,… cogemos habitación!

 

Los 90km de Vic Falls a Kasane son un disfrute para el cuerpo. Nublado, buen viento y llano. Además el entorno es precioso, sabana africana en todo su esplendor.

de camino nos encontramos con los simpaticos monos...

En la frontera a Bostwana, nos dice el policía que ayer vieron 4 leones en esta misma carretera. Nosotros sólo hemos visto babuinos, le contestamos mientras tragamos saliva.   Botswana nos recibe con otra tremenda tormenta y los rayos otra vez, apocalípticos.

 

Ya en Kasane, tenemos el fronterizo Rio Chobe a escasos metros y a medida que lo recorremos en busca de alojamiento, nos damos cuenta de cómo la carretera divide dos mundos. El lado del rio, con alojamientos y supermercados para los turistas y el lado opuesto, donde los locales y el pueblo en sí está, que no tiene ni las carreteras pavimentadas. En el lado del río, todo es caro, mínimo 55 Euros por noche. Pero en el Chobe Safari Lodge, de 4 estrellas, te dejan al menos poner la tienda por 14 Euros la noche.

Chobe Safari lodge...

Aquí nos quedamos. Por miedo a la lluvia metemos la tienda en un zulo, tapado por árboles.

nuestro hogar por 5 dias...

señal cuidado con los cocodrilos...

Es sombrío y húmedo, y está un poco alejado de las habitaciones…Mientras ponemos la tienda vemos babuinos, warthogs ( como jabalíes ) y para colmo, cerca, una señal: Cuidado con los hipopótamos y los cocodrilos.

nuestros vecinos de al lado...

De esta manera pasamos 5 noches. En estos días, hacemos un safari de tres horas que nos sale gratis y un crucero al atardecer.

crucero por el rio Chobe...

Pero lo que más nos gusta es la noche que pasamos en el interior del parque Chobe, en el camping de Boga.

Elefantes cerca de la tienda...

Ir en bici desde Kasane hasta Ngoma está prohibido, así que alquilamos un guía para que nos lleve y de paso nos haga un safari con noche en el Chobe.

manadas de elefantes...

 

 

Camino a Namibia...

Esta es una experiencia irrepetible que no olvidaremos nunca. Nos vemos inmersos en manadas de cientos de elefantes y búfalos, y vemos unos 10 leones juntos.

un cachorrito de leon...

Lo que se lleva la palma es cenar frente al fuego mientras vemos elefantes y escuchamos los sonidos de la jungla. Dormir en la tienda en este entorno es incomparable.  Recomendable 100%.

elefante dandose un bañito...

 

Pasamos la frontera a Ngoma, Namibia y pedaleamos los 69km que separan a Katima Mulilo. Caprivi Sprit nos espera para los siguientes días.

 

Chobe, Botswana, paraiso de los elefantes...

Posteado por: water we wait | 20 febrero, 2012

Nelspruit – Bulawayo, 553km en 7 dias.

Getting into Nelpsruit becomes hard because of the heat and the hills. It is the same thing until Polokwane. From there, northwards to Zimbabwe, the terrain becomes easier and flatter. Views are however much better. Being at Nelspruit, visiting Kruger NP becomes a must, as they are so close to each other. Kruger is so well organize and easy. We have the chance to stay at Estra and Wim´s home in Nelspruit and at Daleen´s (Estra´s sister) in Polokwane. The clear example that confirms that white people in SouthAfrica are the kindest and nicest we have ever met in this nearly two-year trip. Comparable to Columbians in SouthAmerica.

Llegar a Nelspruit se convierte en una tortura. Los últimos 30km de los más de 100km de la etapa son subidas y bajadas constantes y las pendientes son bastante severas. Nos ponemos los cortavientos de manga larga porque el sol nos está quemando los brazos y como consecuencia, no paramos de sudar. Pero cuando más duras son las condiciones, se nos aparece un ángel caído del cielo. Se llama Estra.

Semanas antes habíamos contactado con esta sudafricana para que nos alojase en su casa a través de ¨warmshowers¨, pero no teníamos confirmación. Una vez llegados a Nelspruit debíamos encontrar un internet café de estos y chequear los Emails por si teníamos su respuesta. No hace falta, se presenta justo cuando más lo necesitamos.

Tras una breve espera en el KFC (resulta que sólo estábamos a 1km de la ciudad cuando Estra aparece), llega con su 4×4 gigantesco. Ponemos en un tita las bicis en las parrillas y el arsenal de alforjas dentro. Su mansión en las alturas de Nelspruit nos espera.

No nos creemos la suerte que tenemos. Como tampoco nos podemos creer la mansión  en la que estamos. Una casa impresionante, enorme, preciosa. Esto, señoras y señores, es calidad de vida. Y…la suerte continúa, nos dejan su furgoneta para que nos vayamos al Kruger por unos días, a disfrutarlo otra vez.

De esta forma, 24 horas después de haber conocido a Estra y a Wim, nos vemos condiciendo la Volkswagen por la N4, con destino al Parque Nacional Kruger. Hay que decir que esta furgoneta tiene un sistema bastante complicado de alarmas y una dirección no asistida de las buenas que nos dan algún problema, pero bueno… En  plan verano azul, llevamos la tienda, una mesa, dos sillas, las esterillas, los sacos, ropa, comida y. por supuesto…la fresquera! Sólo nos falta la sombrilla vamos…

Pasamos tres días inolvidables conduciendo por los senderos del Kruger. Las mejores horas son siempre las primeras tras amanecer y las últimas al atardecer. Hace menos calor y los animales se dejan ver con mayor facilidad. Las demás horas son de mucho calor y pocos animales. Por primera vez, tenemos la suerte de ver leones cerca y sus rugidos nos sobrecogen. También vemos auténticas manadas de elefantes de unos 40 ó 50 cruzando delante nuestro, leopardos, etc…  En fin, un sitio recomendable 100

Ya de vuelta en Nelspruit, pasamos dos días maravillosos con la familia y en nuestra última noche, mientras conciliamos el sueño pensamos en lo mucho que vamos a echar de menos esta camita, esta habitación con su aire acondicionado y esta casa… De lo malo malo, Estra y Wim nos dejan la furgoneta para ir hasta  Petersburg, donde vive Daleen, la hermana de Estra, y es que íbamos a repetir el camino de vuelta de unos 450km… Qué más podemos pedir? Estamos convencidos de que veremos pronto en Hondarribia a Estra y Wim. Muchas gracias!

Camino a Polokwane...

Tras 6 horas de viaje y de interminables cuestas y montañas, llegamos a la casa de Darleen. Qué fácil es la vida con un GPS al lado. Daleen hace que nos sintamos como en casa desde el primer momento y no paramos de charlar. También nos hace cambiar el chip en un boleo y nos recomienda seguir hacia el norte, rumbo Zimbabwe. Teníamos pensado cruzar ya hacia tierras de Botswana, pero antes de acabar la deliciosa ensalada de pollo que nos ha preparado, tenemos nueva ruta. Todo pasa tan deprisa! Ya es de noche y tenemos que descansar. Mañana a las 8h am partiremos de nuevo. De nuevo…Gracias Daleen!!

Tras más de 100km llegamos a Louis Trichardt, en un día largo, pero fácil. Nada mal para empezar después de haber estado parados una semana. Además nos hace un día nublado.  Pero ya vemos la cordillera que tenemos que atravesar mañana…

no cruces la valla... que sino seras comido! ...

Nada más y nada menos que una hora y 20 minutos tardamos en subir el puerto a la salida de Louis Trichardt, pero es temprano y el sol no aprieta demasiado. Eso sí, sudamos como un buen Jamón de Jabugo. En la bajada atravesamos varios túneles y vemos varios monos. Llegamos a Mesina, último pueblo sudafricano. Zimbabwe nos espera.

calooooorrrrr....

A unos 18 km de Mesina, nos encontramos con el río fronterizo y con el puente que da nombre el primer pueblo zimbabuense, Beitbridge. Nos hace gracia la cantidad de monos babuinos (éstos con el trasero rosado) que merodean por los techos de las oficinas de los policías y cruzan la carretera de un lado a otro haciendo caso omiso a los coches. Con un nuevo sello en el pasaporte, decimos adiós a Sudáfrica.

Tras pedalear por terreno de nadie un par de km, vemos la interminable cola de viandantes que nos espera. Yo me pongo en la cola con los dos pasaportes e Idoia se queda afuera con las bicis. El calor aprieta de lo lindo. A medida que avanzo en la cola, le veo a Idoia sentada  en la acera, con las bicis a su espalda y aguantando las miradas de las decenas de negritos que van uniéndose a la cola. A menos de dos metros suyo, todos hablan, se ríen y comentan. Idoia aguanta. A estas alturas poco le intimida ya.

Entrar  en la oficina, y la temperatura se incrementa y el tufillo se apodera del lugar. Tanta gente es normal. Tras media hora de ventanillas, e idas y venidas, consigo el visado para los dos, por 30 días y por 30 USD por persona. El Dólar zimbabuense está devaluado y la gente no lo utiliza. Todo será Dólar americano o Rand sudafricano.

insectos...

Ya  en Beitbridge y con solo 10 dólares en el bolsillo, buscamos banco. Para variar, enfrente del cajero hay como 20 taxistas que nos miran cual leones a impalas. Nos damos media vuelta y buscamos otro banco. A los 5 minutos, estamos bajo el techo de una gasolinera por una chaparrada de impresión que hace todo se inunde. En media hora, escampa y volvemos a los 40 grados…y es que estamos en la zona tropical!! Nos enteramos que el único banco que acepta nuestras tarjetas es el Barclays, el de los taxistas… Pero esta vez, voy yo sin las bicis y disimulando cual gringo en Zimbabwe. Todo sale bien. Buscamos alojamiento.

Llegar a Gwanda, nos lleva dos días. La primera de estas noches la pasamos en un Guest House a unos 115km de Beitbridge.  En todo este trayecto ya vamos aprendiendo cosas. Por ejemplo, en los pueblos no venden agua, pero todos tienen coca cola. La gente del pueblo es muy amable y abierta. Siempre nos hacen las mismas preguntas, pero son muy majos y tienen muy buen humor. Y en los hostales, la mayoría no tienen duchas, sino bañeras. Y estos son en general caros.  No hay como en centro américa hostales para todos los gustos y precios.  Y en esta primera parte de Zimbabwe, se ven muchísimos Baobabs, árboles legendarios africanos con mil historias y leyendas bajo sus cortezas.

Baobab...

Los pueblos que atravesamos llegando a Bulawayo son cada vez más auténticos, con sus casas de base cilíndrica hechas de adobe o abono y el techo de esta paja marrón oscuro. Los niños nos saludan y nos dan ganas de pararnos y charlar con las familias. Pero las distancias son muy grandes y no podemos detenernos siempre que queremos. Además estos últimos 120km son mayormente de subida y se nos hacen duros bajo este sol matador. Siempre al lado de las vías del tren, avanzamos entre el bosque verde a ambos lados, así ha sido el paisaje desde que entramos en Zimbabwe. Nos cruzamos con vacas, burros y los pueblos son muy pequeños. Cuando paramos a comer bajo la sombra de los árboles vemos miles de hormigas, atentas a cualquier resto de comida que dejamos. Comemos pan de molde con nutella, de las pocas comidas que aguantan este calor agobiante. El agua que bebemos siempre está caliente.

rumbo norte...

La entrada a Bulawayo es bonita y la primera impresión es de ciudad bonita y cuidada. Siguiendo la tónica de esta parte deshabitada Zimbabwe, no vemos demasiada gente.

nos acercamos a la Coca Cola!

Hoy es domingo y la mayoría de comercios están cerrados. Nos alojamos en el primer hotel que vemos. Idoia tiene el primer susto, al abrir una de sus alforjas le sale de un salto una enorme rana del tamaño de mi mano. A saber cuánto tiempo llevaría ahí la pobre. Tras varios numeritos, la conseguimos dejar en el balcón. Pasaremos dos noches en Bulawayo.

Posteado por: water we wait | 11 febrero, 2012

SWAZILAND: Amsterdam – Schoemandsdal, 290km en 5 días.

The West side of Swaziland is very mountainous and hills are steep. Also the sun burns…We met lots of friends at Bhunya and thanks to the church pastor and above all to Linda we selpt in a room.In Mbabane, the capital you can find anything you need. Pretty small but nice city. Going north through Piggs Peak and then to the border you will find  lot of Handcraft by the roads.

Bienvenidos a Swatziland!...

El primer día en Swazilandia es el más duro desde hace tiempo. Se confirman las montañas y las pendientes y sobre todo el calor…

A media tarde llegamos al primer pueblo, Bhunyay lo hacemos, según parece, a la hora punta. Hay centenares de niños que entendemos que acaban de salir del cole. Nos miran atónitos, a donde irán con tanta bici, pensarán… Necesitamos más que nunca una coca cola y a pocos metros, nos sentamos enfrente de la tienda. Pensamos que nos encantaría quedarnos, porque estamos bastante cansados  y porque  ahora toca una cuesta arriba de varios kilómetros. Pero no hay hostales…Hablando con uno y otro, acabamos yendo a la iglesia y allí conocemos al pastor. Le pedimos cobijo para la noche y no tarda en ofrecernos su casa, en la que viven tres amigos.

montañas de Swatzilandia...

Con nuestros amigos de Bunhya...

Linda nos acoge con una hospitalidad y educación tremenda desde el primer momento. Enseguida hacemos migas con él, sus compañeros de piso y las niñas vecinas…Nos sentimos como en casa! Les hacemos la cena, nada original, pero resulta que por ejemplo Linda, es la primera vez que la prueba.  Nos cuentan que desde que la gran factoría del pueblo (creemos que de madera) cerró, es muy complicado encontrar trabajo y cada vez hay mas gente pobre en el pueblo.  Tras jugar y charlar varias horas, llega la hora de dormir. Lo hemos pasado genial!

tarde de risas...

Tenemos que cambiar el chip y madrugar más. Son las 7:30h am y el sol pica de lo lindo. La primera cuesta…tres horas de achicharre. A Idoia el manillar se le desajusta cada dos por tres y se nos hace eterno. Tenemos que tener cuidado con el sol porque nos está quemando.

unos al cole..otros a Mbabane..

Además con las pastillas anti malaria que estamos tomando, la piel esta  más sensible al sol, y lo estamos notando con quemaduras en los brazos…

Tras un breve llano, otra vez a subir. Llegamos a Mbabane, pensando que más que en África, estamos en Perú con tanta montaña interminable. Buscamos alojamiento para un par días. La capital de Swazilandia esta  bastante bien, tiene un Mall, muchas tiendas, etc… Pero todo está en cuesta.

con los lugareños...

La lluvia con la que empezamos, se torna pronto en otro día de calor inaguantable. Po el camino, vemos muchos puestos artesanales con auténticas obras maestras.

Artesanias de Swazilandia..

Pero como todo pesa, lo dejamos para otra vez. Un vendedor nos dice que nos queda una pequeña bajada antes de afrontar la agónica subida a Piggs Peak. Acierta. Tras llegar al valle, donde se sitúa la presa en la que hay cocodrilos e hipopótamos, comienza la subida.

obras de arte en piedra..

con el artesano de la zona..

Nos lo tomamos con tranquilidad, parando cuando vemos la sombra de algún árbol y, aprovechamos para charlar con los niños que vemos por el camino.

charlando con los niños..

queremos caramelos!

Todos piden caramelos!!!! Piss Peak nos parece auténtico. Un parque que parece la selva del Congo, un río… además las nubes negras que nos rodean, le dan si cabe, un toque más salvaje. Lo malo que estamos encontrando desde que entramos en África, es que no hay hostales de precio medio, todos son caros. Esto nos obliga a….regatear.

Hoy toca bajada mayormente hasta la frontera de Matsamo. Desde Piggs Peak hay otro paso a la frontera de Josefsdal, pero es por arena y como amanece lloviendo, descartamos esta opción.  Con el xira puesto disfrutamos de la bajada y de los puestos de artesanía que hay por el camino.

Ya en Sudáfrica, a tan sólo unos 8 km de la frontera, comienza el sol y nos quedamos bajo un árbol en el pueblo de Schoemandsdal.

Desde aquí oímos unos cantos. Es domingo y la gente está de iglesia. Aunque me cuesta un poco, finalmente convenzo a Idoia para acercarnos al grupo de gente que está cantando, sin querer llamar la atención. Oír cantar a capela a los africanos es algo que pone la piel de gallina. Al poco se acerca una mujer y nos dice que dejemos las bicis y nos acerquemos sin miedo. Repito que es emocionante escuchar los coros de hombres y mujeres y lo estamos vibrando. Sin embargo la Paz desaparece.

A Idoia se llevan al lado de las mujeres y sin que pueda abrir la boca le visten con atuendos propios del momento, nada de pintas de ciclistas sudados. Yo me parto (por dentro claro…). Sé que Idoia es tímida y su cara colorada a juego con las faldas se divisa desde donde yo me encuentro, en el lado de los hombres. Además, parece que a su lado una mujer ¨poseída¨ empieza a hacer movimientos eléctricos y exagerados, dando las gracias por su presencia.

vestida para la ocasión..

Pero mi júbilo tampoco dura demasiado. Entre dos maromos me llevan a un cuadrilátero separado del grupo, donde nos arrodillamos y con las palmas de las manos apoyadas en la arena, mi mesías personal me transfiere el mensaje correspondiente. Tengo que decir que algunas cosas que me dicen me sobresaltan porque aciertan de sopetón en algunas de mis ideas. Pero bueno, cuando quieren que beba café con coco, les digo que tenemos que continuar….

Mientras nos vamos, nos damos unos abrazos. Siempre recordaré a mi mesías: SALOMON.

Les hemos dicho que nos queda un largo camino a Nelspruit, sin embargo vemos un hostal a escasos metros de donde estábamos y cómo no…nos quedamos. Je je…

Posteado por: water we wait | 3 febrero, 2012

Johannesburg – Amsterdam, 315km en 4 dias.

We spend 5 days in Johannesburg, at David´s place.  Rosebank, where we stay, as the other neighborhoods surrounding downtown are home for the majority of white people. We also visit Soweto where millions of black people were forced to stay during apartheid. Nelson Mandela´s first home is here, now converted into a museum. Thanks David, we ´ll see you soon in Botswana and…Basque Country!

In our way to Swaziland, in Devon, we met Madame Baeke. Her stories are so intense and interesting. Incredible woman that loves Africa with all of her Heart. Thank you for giving us accommodation.

In Ermelo we are so lucky to come across Jim and Pam (from Ermelo Sport) Thanks to them we visit the Kruger N.P. and Marloth Park, where they have relatives, Elisabeth and Rudy. We really enjoy this wildlife environment and overall talking to Jim, as his knowledge of South Africa is huge. We also visit Pam´s school and her lovely students. No words for hospitality we receive from this family.

We love this green South Africa full of birds and flowers. Its People although have been the best. We are ready now to enter in the Kingdom of Swaziland.

  

 El breve paso por Buenos Aires, que apenas dura 24 horas, es un poco estresante. El Aeropuerto no tiene consigna, por tanto no podemos dejar las bicis en ningún sitio. La aerolínea SouthAfrican, que tiene la oficina vacía tampoco acepta que las dejemos.

Queremos ir a un hostal cercano al aeropuerto para dormir y descansar, pero a pesar de que todos los hostales ofrecen el servicio de transporte ida y vuelta en el precio, tampoco llevan bicis. Nos planteamos dormir en el aeropuerto, pero van a ser demasiadas horas y luego viene el vuelo de 10 horas y llegamos a las 9h am.  Después, montar las bicis y pedalear unos 30km…Al final, conseguimos un taxi que nos lleva las bicis, pero tenemos que pagarlo nosotros… El famoso dicho argentino de “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”, será valido para los gauchos!

 

Ya en el aeropuerto, la báscula nos lo reafirma, llevamos más de 100kg…Esta vez sin embargo, no nos cobran ningún sobrecargo por el equipaje.

El vuelo se pasa rápido entre tanta película, videojuego y documental.

Ya  en el OR Tambo, el aeropuerto más grande de África,…como no podía ser de otra manera, somos los últimos en recibir nuestro equipaje. Enseguida nos ponemos manos a la obra a montar los manillares, sillines, pedales, frenos, parillas, hinchar las ruedas, etc… Para cuando salimos nos dan las 15:00h!!

En tres horas y media no avanzamos nada. Seguimos estando al lado del aeropuerto. Nos frustra un poco el seguir las instrucciones del Google Maps…No vemos nombres a las calles y nos perdemos una y otra vez. La gente a la que preguntamos nos está mandando de la ceca a la meca y no paramos de dar vueltas. Tampoco ayuda el pedalear por el lado izquierdo.  Y las nubes amenazan con tormenta de verano. Creemos que al fin encontramos la buena dirección, pero optamos por quedarnos en un motel que vemos en el camino. Oscurece a las 19:30h y no queremos tentar a la suerte.

Una cosa nos queda clara, al semáforo le llaman ROBOT!

 

La mañana comienza con una nueva instrucción de la mujer de la limpieza. Hay que volver por donde habíamos venido. Bueno…tras cuarenta vueltas, llegamos a casa de David a las 15:30h. Dar tanta vuelta nos ha valido para ver la calidad de vida y el nivelón de casas, villas y coches en el camino. Todo limpio, la inmensa cantidad de árboles nos confirma que estamos en la ciudad con más árboles plantados del mundo.

Johannesburg...

El calor es bastante sofocante a pesar de estar a una altitud de más de 1700mts, pero bueno, la primera impresión de Johannesburgo, JoBURG como dicen aquí, es muy buena. Nos gusta!!

Cenamos en un restaurante de comida africana, deliciosa! Además, mientras cenamos, vienen unas chicas en sus atuendos africanos a cantarnos a capela… una maravilla! Más tarde vamos a beber unas cervezas con David y Gareth y comprobamos que los blancos y los negros, en general, no salen juntos de fiesta!

Al día siguiente nos vamos al lago. Allí aprovechamos para andar en piragua, eso sí… con muchos  problemas para subirnos a la canoa y con más de un ¨chapuzón¨ inesperado!

David y Gareth en kanoa...

Aún mojados del lago, nos llevan a comer a un mercado en el ¨downtown¨ (centro de la cuidad), rodeado de altos edificios, se sitúa en una zona impensable hace tan solo unos años debido al alto índice de criminalidad.  Nos cuentan que se hace todos los sábados…. Pero no es como el mercadillo de Irún, esto es chic! Es una pasada! Y….lleno de gente blanca muy bien vestida por supuesto.  Para bajar un poco la ¨paella española¨ que nos acabamos de zampar, David y Gareth nos llevan de puntillas por las calles del centro, sin llamar la atención, al edificio más alto de la ciudad. Desde allá, 55 pisos arriba, Joburg, nos revela sus secretos…

paella española..mmm!

Uno de ellos, muchos de los altísimos edificios que tenemos enfrente, permanecen vacíos…El gobierno tiene entre sus planes hacer que las empresas vuelvan a ejercer en el centro, en lugar de irse con sus negocios  a las afueras. Pero claro, para eso muchas cosas tienen que cambiar y mientras no cambien, muchos blancos ni pisarán el centro.  Y es más, se seguirán construyendo mini ciudades a las afueras, muchas ellas de lujo, para los muchos adinerados blancos y algunos negros afortunados.

 

La visita a Soweto es casi obligatoria. Enorme barriada donde viven casi dos millones de personas, la mayoría negros y pobres. Hasta 1994 todos los negros tenían que vivir aquí, ya que tenían completamente prohibido vivir en la ciudad de Johannesburgo debido al Apartheid.

la casa de Nelson Mandela..

A su vez visitamos la casa de Nelson Mandela, donde vivió antes de que le llevaran preso. 27 años después, al salir de la cárcel, apenas vivió en la misma casa 10 días y ésta, ahora está convertida en museo.

También pasamos de camino por el campo donde la selección española dos años antes levantó la copa de campeones del mundo. Y nosotros, que lo vimos desde Juneau, Alaska…..

 

Es hora de hacer acopio de comida ya que tememos que fuera de aquí encontrar comida variada será difícil. Pasta y arroz en sobres… y cómo no… Nutella. Han sido 5 días súper interesantes en Joburg. Muchas gracias David!!

 

Estamos preparados y salimos rumbo a Swatzilandia. La primera parada la hacemos en el pequeño pueblo de Davon. Allí conocemos a una mujer belga que nos cuenta su vida. Lleva más de 40 años viviendo en Sudáfrica, y por nada del mundo se ve fuera de aquí. Pero lo ha pasado mal.. Ms. Baeke es todo coraje. Antes de asentarse en Davon, trabajó con la empresa familiar por casi toda Europa y gran parte de África.

Gracias! Ms. Baeke!

Ahora, casi es dueña del pueblo de no más de 5000 habitantes. Suya es la gran factoría, el hotel, el pub y el fast food    (establecimiento de comida rápida). Todos sus habitantes, la gran mayoría negros, le conocen. Pero hace unos 15 años a la entrada de su casa, un ex trabajador de su empresa acompañado de otros 3 amigos, casi acaban con su vida. Dos armas apuntan su cara mientras Ms. Baeke se niega a darles dinero. Omitimos detalles. Con decir que pasó casi tres meses en el hospital es suficiente. Sin embargo ahí sigue, sola y al pie del cañón.

A la mañana siguiente, después de que su secretaria nos haya dado un garbeo por el township de al lado de su factoría, seguimos hacia el siguiente pueblo, Bethal. Por el camino disfrutamos de esta África verde.

costureras del Township..

El viento en contra nos molesta un poco, pero es lo que toca.

De camino a Ermelo, otra vez el viento en contra y esta vez, unido a las constantes obras a lo largo de la ruta N17, hacen del día un auténtico tostón. Pero en Ermelo, pronto todo cambia. En esta ciudad tan  bonita, mientras descansamos y pensamos dónde dormir, conocemos a Jim, de la tienda Ermelo Sport, justo enfrente de donde estamos. Poco después estamos subiendo las bicis a su pick-up (furgoneta), estamos invitados a su casa.  Aquí conocemos a su mujer Pam, profesora ella, y en breves nos vamos al Wimpy a cenar. Todo sucede tan deprisa…Es viernes y el matrimonio sin decirnos nada planea llevarnos el sábado a Marloth Park, al sur del famoso Kruger National Park.

descanso en el camino...

¿Cómo nos vamos a negar? A las 12h, cuando Jim acaba el turno matutino, nos metemos en su coche, compramos unas meat pies  (pasteles de carne), unas coca colas y nos ponemos en marcha. Los 250km que nos separan de Marloth Park, donde vive su hermana, son como un viaje en el tiempo, atravesando pequeños e históricos pueblos y minas ya en desuso. Las historias sobre los Afrikáners, sobre la guerra anglo – boer contra los ingleses, sobre las minas, etc… Es apasionante. Al atardecer llegamos a casa. Tan sólo el río de los cocodrilos (Cocrodile River) nos separa del Kruger, aquí viven Elisabeth y Rudy, en un auténtico entorno salvaje.

nos da la bienvenida!...

Un Warthog (Jabalí salvaje) a escasos dos metros nos lo confirma.  Sin darnos cuenta, nos vemos cenando barbacoa fuera de la casa, enfrente del fuego y, escuchando historias de encuentros con leones…Nada mal, tendiendo en cuenta donde estamos y el olorcillo que desprenden estas salchichas…

 

La visita al Kruger, estando tan cerca es una obligación. Con Jim al volante, pasamos como sudafricanos y apenas pagamos 15 Euros por la triple entrada. Vemos Jirafas, Rinocerontes, cebras, impalas, etc…Hasta dos leones. Impresionante.

Impalas..

 

Elefantes...

Jirafas..

 

De vuelta en Ermelo, Pam nos lleva a su colegio para que demos una pequeña charla ante sus pupilos y también el periódico local nos hace una entrevista. Ahora sí, estamos listos para continuar.

 

 

Los alumnos de Pam!

Han sido unos días inolvidables gracias a Jim y Pam. Thank you very much!!

Gracias Jim y Pam!

Tras pasar por Amsterdam, un nuevo capítulo comienza en el viaje, el Reino de Swazilandia.

 

 

 

 

 

 

 

 

esto es Africa!.

Posteado por: water we wait | 14 enero, 2012

Puerto Natales – Ushuaia, 488km en 7 dias.

Después de pasar las Navidades en Puerto Natales, decidimos continuar. Por un lado, cuando estamos en la carretera echamos de menos el confort de un hostal, con tele, cama, cocina y todo eso, pero si pasamos demasiados días en un mismo sitio, nos empezamos a sentir apalancados y nos crece la necesidad de volver a la carretera. Así que PALANTE!

Salimos con dos preocupaciones. Una, el viento.

está claro por dónde sopla el viento no?

Están dadas alertas por ráfagas y vientos entre 100 y 130km/h. Y la otra, se ha desatado un incendio en el Parque de las Torres del Paine y nuestro amigo Roger está por allá, además se juntaba con su familia en el mismo parque.

curiosa señal...

Confiamos en que el incendio no vaya a más.

Como no podía ser de otra manera el viento comienza a ser el verdadero protagonista. Fuertes ráfagas nos lo ponen difícil, sobre todo cuando el viento es cruzado. En invierno, como nos dijeron, no hay viento. Las temperaturas bajan hasta los 20 grados bajo cero, pero no hay viento. Este empieza en verano y es la tónica desde Noviembre hasta Febrero, y el 80% de las veces es del Oeste, Noroeste. Así que no queda otra que tirar para adelante. Varias veces nos tenemos que parar y sujetar fuerte las bicis. A Idoia una ráfaga le tira la bici al suelo. Por suerte hay muy poco tráfico y tenemos dos carriles para reaccionar a los coletazos.

Después de hacer más de 100km, decidimos parar ya que el viento va a más y por delante hay cambio de dirección en la carretera, en la que el viento será en contra unos 40km. En Morro Chico, caracterizado por una gran formación rocosa, pedimos consejo a los carabineros y nos recomiendan, parar y poner la tienda debajo de un cobertizo. También nos ofrecen ducha y agua.

El cobertizo, a primeras, buena idea, parece que se puede desmoronar en cualquier momento. El ruido del viento es ensordecedor y bueno, sólo nos queda confiar en que la estructura aguante.

Oscurece para las 11h pm, pero no esperamos mucho más para dormir. Nos cocinamos arroz y…al saco.

Al siguiente día, no salimos hasta las 10:30h am. Parece que volvemos a los horarios Alasqueños y Canadienses y es que, el día es tan largo (amanece para las 5h am) que no hace falta madrugar.

El día es facilón, con vientos muy fuertes, pero la mayoría de las veces a favor. A unos 50km de Punta Arenas decidimos acampar a la orilla de un lago.

zorrito merodeando...

Tenemos la compañía de tres zorritos y unas 5 águilas, que merodean al lado sin temor en busca de su cena.

Al acostarnos, el viento va a más. Esta vez pensamos que la tienda puede salir volando en cualquier momento y los palos de la estructura romperse. Metemos las 10 alforjas en la tienda para dar sostenibilidad y rezamos un para de Ave Marías. Por suerte la tienda aguanta.

A la mañana, está lloviendo y no salimos. No tenemos ninguna gana de empezar mojados y con viento, así que después de desayunar, nos echamos la siempre bienvenida “siesta del carnero”. Y hasta las 13h pm, no salimos de la guarida. Decisión acertada.

somos testigos de este accidente..

Llegando a Punta Arenas nos cruzamos con un par de ciclistas que van hacia el Norte, en contra del viento. Uno de ellos nos comentó su intento nulo de ayer. Salió de Punta Arenas, pero tuvo que darse la vuelta y volverse por donde había venido por el fuerte viento.

estamos en Tierra de Fuego!

También nos dijo que el mismo día que salimos de Puerto Natales, otro ciclista tuvo que hacer dedo hasta Punta Arenas. Nosotros sin embargo pudimos hacer la etapa.

El viento es fortísimo. Ponerse la chaqueta, beber agua, hablar, cualquier cosa resulta difícil. Calculamos que el viento supera los 100km/h casi constantemente. Paramos para comer en una estación de pesaje de camiones, en busca de refugio del viento y los trabajadores, nos enseñan los periódicos. 9000 hectáreas quemadas. Chile pide ayuda internacional para sofocar el incendio incontrolable por el viento en Torres del Paine. Todos los turistas deben ser desalojados y cierran el Parque. Mientras pedaleamos junto al estrecho de Magallanes, nos volvemos a preguntar por Roger.

En Punta Arenas pasamos la Noche Vieja. Nada especial. Cenamos en un bufet cordero y nos tomamos unas cervezas. Por suerte recibimos un Email de Roger. El y su familia están bien. No han podido completar la excursión, pero están bien que es lo importante. Se dice que un grupo de israelíes están detenidos por provocar el incendio.

Con el tema de días festivos y tal, nos presentamos en el puerto para cruzar parte del Estrecho de Magallanes hasta el Porvenir, pero justo este día no salen. Vuelta al hostal, hasta mañana a la tarde no salimos. Aprovechamos para darnos un garbeo por la zona Franca en la que hay de todo y, sin impuestos, o sea más barato.

El día del embarque, cuando estamos poniendo las alforjas en la puerta del hostal, aparece como por milagro Roger… Qué sorpresa!! Al haber sido desalojados del parque ha adelantado su marcha y venía a la dirección del hostal que le pasamos por Email. Está cansado, ya ha hecho más de 100km, pero aún y todo se anima a venirse con nosotros en el Ferry. Eso sí, se compra una caja de helado de 2 litros y una coca cola de dos y en las casi tres horas de travesía, se los zampa sin pestañear.

Llegados al Porvenir, apenas avanzamos unos 12km y acampamos a la orilla de un lago. El día no da para más.

Tenemos pista de ripio para unos dos días…esperemos que sean los últimos. El día resulta ser un poco caos. Al principio buen viento pero bastante cuesta y a la tarde, llano pero viento en contra y lluvia. Pero eso no es lo malo. Las bicis no aguantan más ripios… A mí se rompe la bolsa de manillar, a Idoia el freno y la parrilla trasera… En fin, con un frio que pela hacemos unos apaños y buscamos una estancia para alojarnos.

Estancia Ines...

Por suerte, en la primera que vemos, tenemos suerte y nos encontramos con un techo y un par de camas. No acaba tan mal el día!

Vemos muchisimos Guanacos..

Al siguiente llegamos por fin a la frontera y en Argentina, comienza el pavimento. Tras pasar una noche en el jardín de la enorme Estancia Sara, tenemos la suerte de tener un día precioso, con viento a favor.

preguntando en la estancia...

De los mejores días. Pedaleas sin esfuerzo a una velocidad media de 25km/h.

lo tienen claro!

Paramos en Rio Grande para comprar la comida y continuamos el viaje hasta el Camping Goodwell.

en el camping..

Al día siguiente llegamos al verdadero paraíso de la Isla de Tierra del Fuego: La Panaderia de Tolhuin.

Con Emilio en la panaderia..

Emilio tiene montado un imperio a base de pastelitos, empanadas, cafés, etc… Si eres goloso estás perdido. Nosotros con la excusa de que estamos todo el día en la bici, nos auto convencemos de que podemos comer de todo.

Natalia, empleada de la panadería no tarda en invitarnos a cenar a su casa. Después de dejar los bártulos, nos vemos cenando pizzas.

mmm que bueno!

Vilma preparando las pizzas...

Vilma se ocupa de amasar y cocinarlas. Están impresionantes de buenas, exquisitas!!!!

Al día siguiente tenemos el desayuno gratis y… pedazo desayuno a base de milhojas, bombas… que más podemos pedir! Ese día Natalia y su familia nos vuelven a invitar a cenar a su casa, esta vez Asado! La charla sobre el origen del hombre se convierte en el tema de la noche!

Natalia, Camila y Agustin!

La cena es muy amena en compañía de Natalia, mil gracias por habernos hecho sentir como en casa!, sus hijos Agustín y Camila, Ezequiel, su marido y Vilma y sus hijas.

Con las pilas cargadas y con el azúcar a la altura del cielo partimos de Tolhuin con los ojos puestos en Ushuaia. Nos separan 104km y decidimos hacerlos en dos días ya que para cuando despedimos Tolhuin son las 13:00h…y tenemos la tripa llena.

Llegamos a Laguna Escondida amenazados por la lluvia y ya que somos “perros viejos” en esto… decidimos quedarnos aquí y mañana seguir.

Con los de Defensa Civil...

Los trabajadores de Defensa Civil tan pronto nos ven con las bicicletas nos ofrecen un lugar donde dormir. Estamos a salvo de la lluvia!

Hoy sí que sí! Hoy es el día que por fin llegaremos a Ushuaia! EL viento no nos lo quiere poner fácil y sopla bastante fuerte del sur. Pasamos el paso Garibaldi y enfilamos hacia el fin del mundo!

ultimos km hacia ushuaia...

Los últimos 20km son especiales bien por el paisaje, precioso y también porque vamos repasando mentalmente todo lo que hemos pasado para llegar hasta aquí. Los países, las experiencias, la gente que hemos conocido de camino y el animo incondicional de nuestras familias y amigos! Y ahí esta… lo vemos.. el gran cartel de bienvenida a USHUAIA! (ver video)

Ushuaia!!

27.333km desde que salimos de Homer, Alaska un 23 de mayo del 2010. Han pasado 599 días desde entonces y millones de pedaleadas para llegar hasta aquí.

donde ibamos a estar sino??

toca embalar todo y rumbo AFRICA!

El 18 de Enero partiremos hacia Suráfrica para continuar el viaje hasta el desierto del Kalahari, en Botswana, donde esperamos enterrar la botella que en su día llenamos de nieve en Alaska.

Posteado por: water we wait | 27 diciembre, 2011

El Chalten – Puerto Natales, 498km en 6 dias.

Necesitamos tres noches para descansar de la paliza del Paso de Villa O’Higgins y en estos días descartamos una excursión al monte. Tenemos las botas de monte agujereadas, la parrilla de Idoia está rota, la bolsa de manillar rota, al igual que mi cadena, etc…  En fin, sin saber cómo, salimos con las bicis hacia El Calafate, todo un milagro que las bicis sigan enteras.

Fitz Roy....

En el camino acampamos en un mirador del Lago Viedma y al siguiente día llegamos a El Calafate.

acampando...

El viento nos lo pone difícil y tardamos casi 8 horas de pedaleo.  En el Calafate hacemos un par de cosas imprescindibles (a parte de comprar llanta y cadena nueva). Primera, disfrutar junto con los alemanes y Roger de una parrillada de carne. Es que estamos en Argentina, y la carne aquí, es exquisita. Por 12 Euros podemos comer las chuletas y solomillos que queramos. Además, entre bocado y bocado, nos bailan un tango, también típico de estas tierras. La segunda cosa, visitar el Glaciar Perito Moreno, impresionante masa de hielo, que nos parece alucinante.

El gran glaciar...

Pasamos todo el día recorriendo las pasarelas, separadas a escasos metros del Glaciar. La visión es espectacular y cada vez que se cae un trozo de hielo del glaciar, un estruendo se escucha en todo el Parque, parecen truenos. No nos defrauda en absoluto.

Perito Moreno...

Nuestras miradas están ya puestas en Ushuaia, a menos de 1000km. No cabe duda de que estamos cada vez más cerca de cumplir nuestro primer objetivo.

Del Calafate a Puerto Natales, tardamos 4 días. Cogemos un atajo de ripio y acampamos las dos primeras noches. El viento comienza a tomar protagonismo y el atajo se vuelve eterno, 65km en plato pequeño… El tercer día pasamos por Rio Turbio, donde todo es  caro y en el hostal el Yernu, nos cobran más por ser extranjeros!!  A pesar del viento, por fin llegamos a Puerto Natales.

las torres del Paine...

Este pueblo de unos 20.000 habitantes nos gusta  desde que llegamos. Y…decidimos quedarnos aquí a pasar las Navidades. Las pasaremos de trekking, visitando las famosas Torres del Payne.

GABON ZORIONTSUAK ETA EGUBERRI ON!!!!

FELIZ NAVIDAD  A TODOS!!!! MERRY CHRISTMAS !!!!!!!

urte berri on!

Posteado por: water we wait | 27 diciembre, 2011

Coyhaique – El Chalten, 574km en 10 dias.

Salimos de Coihayque con las pilas cargadas para la segunda parte de la carretera austral. Compramos comida para los próximos días y ponchos para la lluvia. Ya se sabe, basta que compres un poncho para que no te llueva! pero si asegurarnos buen tiempo cuesta los 5 euritos del poncho me llevo tres!!

Saliendo de Coihayque...

Pedalear en el asfalto es agradable, no tienes por qué ir como los burros mirando constantemente al suelo para sortear los agujeros por lo que disfrutamos del paisaje.

Cerro Castillo...

Acampamos en el camping del Parque Nacional de Cerro del Castillo y al día siguiente tras fotografiar de mil diferentes ángulos al imponente Cerro del Castillo y comprar pan suficiente hasta Puerto Tranquilo, volvemos a pedalear por el ripio. El sol hace que sudemos la gota gorda subiendo las cuestas con unas pendientes de quitar el hipo.

Con Fiel, el perrito...

Esta vez acampamos al lado de una casa abandonada. El día siguiente es difícil de olvidar pues ese mismo día se presentan los dichosos tábanos que nos acompañan el resto del camino y consiguen desquiciarnos. El tábano a diferencia el mosquito es guerrero, y por mucho que le arrees una “leche” que para lo pequeño que es debería de quitarle las ganas de volverse a acercarte a ti..  ahí sigue y vuelve otra vez… y se te acerca al oído.. y por alguna razón intentan meterse dentro de tus ojos! Si a esto le añades que atacan en grupo, estar rodeados de ellos hacen que surja lo peor de ti y quieras aniquilar a toda la especie! Te quitas la gorra y empiezas a repartir.. pero no hay manera.. o los matas bien muertos o medio tontos vuelven hacia ti! Al final llegamos al cruce de Bahia Murta y acampamos después de haber matado a unos 100 entre los dos y ahí conocemos a Fiel, un perro que además de hacer honor a su nombre es de lo mas simpático!!

Lago General Carrera

pushing...

Los 24km que nos separan de Puerto Tranquilo son una tortura para pedalear. La carretera que va al lado del lago  General Carrera (el segundo más grande de Sudamérica después del Titicaca) resulta ser un arriba y abajo sin parar y unas pendientes que más de una vez (la mayoría) hacen que tengamos que empujar la bici. Es gracioso ver las señales que te avisan de las cuestas que vienen. La señal con el camión subiendo la cuesta es igual a… la cuesta tiene pendiente pero poquito a poco la subes; la de la cuesta con el coche indica… ojo! Subir.. la subirás… pero alguna que otra pendiente te costará… y la del coche tipo seiscientos subiendo una cuesta directamente te dice” agárrate los machos y prepara tus brazos de Popeye porque la mayor parte tendrás que subir empujando de tu bicicleta!”

Las Capillas de Marmol...

Llegamos a Puerto Tranquilo y nos encontramos con Roger, que para entonces ya estaba de vuelta de la bahía de los exploradores y visitamos Las Capillas de Mármol, formaciones rocosas que surgen debido al viento y a la erosión en el Lago General Carrera. Una belleza!

Los tres magníficos nos ponemos rumbo a Puerto Betrand… el día es largo y duro por momentos ya que la carretera sigue con la tónica del día anterior… toca empujar las bicis algunas veces y otras veces las subidas son bastante exigentes

otra cuesta menos...

Llegamos a Puerto Bertrand donde acampamos al lado del lago.

al fin en Puerto Bertrand!...

Esa noche sucede una de esas cosas tan misteriosas que todavía seguimos sin encontrarle explicación. Resulta que como siempre metemos las alforjas en el “hal”l incluida la mochila morada donde esta  parte de la comida… al día siguiente al despertarnos falta la mochila y los huevos cocidos que Roger dejó en la mesa. Roger y Natxo dicen haber oído algunos pasos pero igual que Natxo pensó que era Roger que se le había olvidado algo… Roger pensó que fue Natxo quien salió fuera de la tienda. Resultado: faltan los huevos y la mochila! Lo comentamos en el pueblo y nos dicen que han debido de ser los perros… pues menuda maña que tienen los perros para sacar la mochila sin hacer ningún ruido sospechoso! Gracias a Dios lo único valioso que había en la mochila además del pan era el cafecito que me tomo todas las noches!

paisajes patagonicos...

Llegamos a Cochranepor la tarde y tras “asaltar” el supermecado vamos donde Ana Lucia que por 5000 pesos chilenos nos ofrece cama y una ducha caliente que nos deja como nuevos.

con buen tiempo todo es diferente...

Salimos de Cochrane tan contentos de habernos “ventilado” lo que se supone que era la etapa más dura que nos olvidamos de mirar lo que nos esperaba ese día… Resulta que empezamos a subir y a bajar y volvemos a subir…. Nos acordamos pero bien de no haber mirado bien la dichosa gráfica y no vemos la hora de poder poner la tienda tras cumplir el mínimo de kilometraje. Para entonces la exigencia del recorrido hace mella en mis piernas y empiezo a sentir un pinchazo bastante intenso que no tiene buena pinta. El día siguiente hasta entrar a la comuna de Tortel disfrutamos de un sol que calienta lo suficiente y nada hace presagiar la tormenta que nos espera a la vuelta de la esquina… Giramos a la izquierda y.. sorpresa! Un viento que nos echa para atrás trae con el unas nubes negras que descargan toda su furia y nos vemos obligados a parar al lado de una casita. La mujer muy amable nos deja dormir dentro. Nuestros temores vuelven… la dichosa lluvia otra vez no por favor!! A la mañana siguiente salimos para las 6.30 pues por nada del mundo queremos perdernos el barquito que sale de Puerto Yungay hasta Rio Bravo. Son 22 los kilómetros que nos separan del puerto pero hay una subida… y que subida! Curva a curva en menso de 4km hemos subido la mitad de los 400m… horrible! Al final bajo presión… y rezando a la Virgen para que no haya ninguna cuesta sorpresa llegamos al puerto 15minutitos antes de que salga el bote.

Estamos a dos días de llegar al final, al otro lado del lago… y las ganas de llegar que tenemos es evidente.. en la penúltima subida.. la cadena de Natxo dice” ya no puedo más con estas cuestas y se rompe!” “Vaya hombre que casualidad!”  Nos ponemos a arreglarla sin tener mucha idea y arreglar esa cadena resulta ser mas difícil que escribir Segismundo en un grano de arroz! Exige mucha maña y tranquilidad dos cualidades que en ese momento no hacen acto de presencia.

agua pura...

Los tábanos no paran de darnos el coñazo y no contamos con el material de arreglo “homologado” jajaj asi que  con unas pincitas y tras casi 2 horas conseguimos hacerle el apaño. En ese mismo momento un gran cóndor sobrevuela nuestras cabezas.. Qué vuelo tan elegante!

Acampamos y nos decimos… mañana si! Mañana nos plantamos en Villa O’Higginsy terminamos con la carretera austral.. Amanece con sol y un viento muy favorable.. nos reencontramos con Roger y alegremente pedaleamos hacia el final.. las cuestas las subimos pensando.. son las últimas.. que nada se va a interponer entre nosotros y Villa O’higgins.. pero… Crack! Mi llanta delantera se rompe a 30km del final.. y por ahí no pasa ni el apuntador así que pedaleo con el constante “miedo” a que la llanta se rompa del todo.. y al final es lo que pasa.. a menos de 10km.. la rueda revienta y no hay nada que hacer… Empujo la bici mientras Natxo pedalea hasta el pueblo para encontrar a alguien que me recoja. En ese momento se cruza con Don Ramón que le dice que no se preocupe que él mismo me lleva al pueblo. Don Ramón me recoge y me avisa: “primero he de ir a recoger  unos chiquillos y después vamos al pueblo, esto demora no mas de 30min”. Bueno todo se alarga y me veo en mitad de una fiesta de fin de curso, con asado de cordero, trucha y jugando un partido de futbol después de toda la aventura!…

corderito rico rico...

a todo esto Natxo y Roger no sabían lo de la fiestecita, así que preocupados por mi tardanza (4horitas) se enteran por los carabineros que estoy en el lago, en la fiesta. Don Ramón a su vez durante la fiesta no paraba de decirme que Natxo estaba a la corriente de todo.

Buscar en Villa O’Higgins una llanta es como conseguir un par de entradas para el Madrid Barca.. no es imposible pero es muy complicado.

hasta aqui hemos llegado...

Nos ponemos manos a la obra y encontramos en el Camping de El Mosco, cuyo dueño es gallego una llanta que puede servirme hasta llegar a El Calafate… Él lo tiene claro, es el único con una llanta en todo el pueblo y sabe que lo necesito..  pone un precio que me parece caro pero no tengo otra opción.. Esta vez…. toca pagar.

El barco que cruza el lago O’Higgins no sale el sábado debido al mal tiempo así que aprovecho ese día para hacer los últimos 10km que no hice el otro día… cojo la bici y vuelvo al punto donde la bici dijo “Basta!” y pedaleo hasta llegar a Villa O’Higgins, completando de esta manera oficial los mas de 1200 km de Carretera Austral.

Hoy toca el día más duro.  (ver video) Nos lo han avisado por activa y por pasiva. El paso fronterizo Chile-Argentina  (ver video)por el paso de Villa O’higgins es conocido por su dureza. Es sólo para montañeros y “algunos ciclistas”.

cruzamos arboles...

Aún y todo, descartamos alquilar caballos para que nos suban el equipaje. Coincidimos para hacer este trayecto de 7km, además del Kiwi (neozelandés) Roger, con Sabine y Bern ciclistas alemanes.

Los alemanes alquilan los caballos y sólo deben de empujar sus bicis sin alforjas. Decisión acertada.

cruzamos rios...

Tardamos  más de 5 horas en hacer los 7km y no vamos a decir más, sólo, que resulta ser el día más duro de lo que llevamos de viaje. Acabamos exhaustos. Aconsejamos alquilar los caballos.

y nos hundimos en el barro...

A última hora, después de atravesar en barco el Lago del Desierto,  conseguimos llegar a El Chalten, (Montaña Humeante) en referencia al Monte Fitz Roy, conocido mundialmente por su espectacularidad y extrema dificultad para los escaladores. Estamos en Argentina.

Posteado por: water we wait | 29 noviembre, 2011

Valdivia – Coihaique 841km en 13 dias.

GRACIAS A JULIA Y SU ENCANTADORA FAMILIA POR HABERNOS TRATADO TAAAAN BIEN EN SANTIAGO!

Gracias Familia!

La vuelta a casa esta cada dia mas cerca, pero todavia muchos kilometros que recorrer… sacamos calculos y nos damos cuenta que si no cogemos un bus para adelantar unos 800km… no vamos a poder llegar a Usuhaia para primeros de enero. No tenemos otra opcion por lo que en un bus nos ponemos en 11 horas en Valdivia.

Valdiviaes un pueblo precioso, rodeado de rios y respiramos frescura tras tantos kilometros en el desierto al norte de chile. La lonja es impresionante, hay toda clase de pescados y moluscos y de todos los tamanos.

menuda lonja!

El rio Valdivia que esta al lado y que es navegable en todo su recorrido, alberga lobos marinos de lo mas atrevidos, que se acercan al paseo a tomar el sol, poner posturitas y arrascarse.

Las calles nos recuerdan a aquellas en las que mas de un ano atras, paseabamos en el Yukon de Canada o en Alaska. Y, nos encanta.

asi de bien se vive en Valdivia!

230 km  separan Valdivia de Puerto Montt, puerta de entrada a la Patagonia. No tienen nada de especial y los hacemos en dos dias, pasando la noche en el camping municipal de Osorno. Muy bonito y limpio. Estamos solos.

Los ferrys desde la isla de Chiloe a Chaiten no nos coinciden bien, y tendriamos que cruzar la isla como quien dice volando. Por lo que decidimos empezar la Patagonia y la Carretera Austral desde el km O. Unos 1200km nos esperan por delante.

Los primeros 45km hasta la Caleta de Arena donde se coge el primer barco son agradables, pasando por pueblecitos pequenos y sus casitas de esta arquitectura tan tipica de aqui.

menuda vegetacion!

barca camino a El Callao...

Despues de acampar enfrente de una casa de pescadores, llegamos temprano a Hornopiren, donde se coge el segundo bote. Aqui coincidimos con Roger, un neozelandes que viaja desde Puerto Montt hasta Puerto Williams. Nos convertimos en companeros de fatigas por los proximos dias. Llegando en el ferry a  Caleta Gonzalo, empieza a llover.. nos consolamos diciendo “.. por algo esta todo esto tan verde y tiene tanta vegetacion…” Acampamos en el camping bajo techo..

acampando bajo techo...

Toda la noche lloviendo y  la manana siguiente.. sigue lloviendo.

pedaleando por la carretera austral...

Nos ponemos la ropa de agua y nos enfrentamos a las cuestas de ripio que mas de una vez nos hacen bajarnos de la bici y empujar…

preparados para la lluvia...

Vamos calados desde el minuto uno. De camino vemos el destrozo que causo en el 2008 la erupcion del volcan Chaiten y tras un largo dia llegamos a Chaitendonde una ducha bien caliente nos espera.

pedaleando sobre las cenizas...

Salimos de Chaiten y el tiempo nos da un respiro. Pedaleamos por el valle rodeados de moles gigantes y tras subir la primera montana llegamos a Villa Santa Lucia. El cielo esta encapotado y empieza a llover… y desde ese dia no ha parado de llover ni un solo momento en 6 dias!

una senora muy muy amable!

Ala manana siguiente, calados hasta los huesos desde las 9h am, ayudamos a Roger a poner la placa en honor a las victimas del terremoto Christchurh en febrero 2011. Una hora y media parados bajo la lLuvia. Nosotros nos quedamos frios, no asi Roger, que no para. Agujerea la tierra con las manos y unos palos, mezcla el cemento con agua del rio y piedras, usa clavos y… con muchisima paciencia, logra poner la placa.

placa en memoria a las victimas del terremoto...

Tras 22km decimos parar en una “cafeteria” que hay de camino que resulta ser un oasis para nosotros! La senora amablemente nos ofrece una cabana, con chimena, imposible negarse !! Aprovechamos para secar toda nuestra ropa.

Al dia siguiente pedaleamos bajo la lluvia hasta La Junta. Tocamos la puerta del hostal de Marisel, el hostal mas barato del pueblo. La senora resulta ser de lo mas antipatica, pero el frio y nuestras ganas de ponernos ropa seca hacen que hagamos oidos sordos mas de una vez y nos quedemos.

Bajo la lluvia otra vez...

Al dia siguiente amanece lloviendo para variar y pedaleamos hasta Puyuhuapidonde una vez mas… llegamos mojados hasta los huesos. Hay que decir que las subidas y bajadas que nos estamos encontrando son de “pelotas”. Las bajadas son muuuy pendientes, hasta el punto que acojonan al verlas. Osea peligrosas. Con tanto barro y gravilla en las zapatas, no frenan nada  y como digo las bajadas tienen tela…ademas la capucha no ayuda, al levantar el pompis para evitar los mil golpes por baches y piedras se te baja a los ojos, la lluvia te ciega, etc…. Yo, por acto reflejo abro la boca de par en par, por si el efecto paracaidas funciona.

claro ejemplo de que si te despistas....

esto es Patagonia!

En Bangkok seria ladyboy el menda  de la oficina de turismo que nos atiende, pero aqui en Puyuhuapi, en plena Patagonia Chilena,  no lo tenemos tan claro. Chico o chica, nos atiende fenomeno y nos recomienda un hostal de pescadores, que resulta ser un acierto, de no ser por un grupo de 5 israelitas, que desde las habitacion contigua no dejan de cantar, hacer plegarias a Mahoma y meter ruido. Roger nos comenta, como buen neozelades, que con los arabes hay que ser cauto, nunca sabes lo que pueden esconder ajo el brazo, pero yo como buen vasco, no me queda otra que soltar un “MEKAUEN D…, SILENCIOOOO!!!!”  en medio de la noche, que funciona “al tiro” como dicen aqui.

Rezamos a la virgen esperando que la manana siguiente pare la lluvia pero nada.. Por suerte vemos el famoso Ventisquero Colgante ( pondremos fotos, cuando Roger nos las pase ) y hacemos frente al temible paso de Queulat, una subida de 500 mts tediosa bajo la incesante lluvia.. esta vez no nos da tiempo de llegar al proximo pueblo y acampamos en una curva al lado de la carretera. Hay una cabana y una virgen, a la que los camioneros, le dejan velas a su paso.

rumbo al sur!...

Dentro de la cabana el olor a pis es insoportable, asi que ponemos la tienda fuera. Bajo esta luvia, poner la tienda sin que se moje es tarea complicada. Mas si cabe cuando es casi de noche y mas si cabe, si estamos calados y helados. Mientras ponemos las clavijas, le echamos un par de miraditas a la virgen, como diciendo, joder!! que pare ya de llover.

al mal tiempo buena cara...siempre!

En fin, una noche horrible hace que salgamos de ahi pitando! Toda, literalmente, TODA nuestra ropa esta mojada por lo que a medio dia paramos en Villa Amengual donde nos hacemos duenos y senores de la chimenea y secamos toda la ropa.

Hoy, el dia nos da una alegria y es que, por momentos para de llover y lo que hasta ahora eran nubes bajas grises, pasan a un segundo plano y vemos los picos nevados.. las moles de piedra y los rayos de sol. Llegamos a Villa Maniguales donde Jorge amablemente nos ofrece ducha caliente y lavadora en su casa de ciclistas. Otro ejemplo mas de la generosidad que nos hemos encontrado en este viaje.

95 km nos separan de Coihaique, capital de la region de Aysen donde vive la mitad de la poblacion de la patagonia chilena, 50000 personas.

por fin se ven las cimas!

Ciudad tambien donde descansamos tres noches ya que tenemos las piernas cansadas, el cuerpo todavia con el frio de la lluvia y las bicicletas que nos piden una revision, el tiempo no pasa en valde y ya son mas de 25500km!

cascadas...

Parce que los siguientes 570km, van a ser los mas duros. Desde Argentina ya, cerquita del Perito Moreno, haremos la siguiente actualizacion.

 

 

 

esto es impresionante!

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