Posteado por: water we wait | 13 julio, 2011

Leymebamba – Trujillo, 446km en 10 dias

Son las 7 de mañana y estamos preparados para enfrentarnos a unos días duros. Salimos de Leymebamba y por el camino del museo subimos durante 30km por una carretera de piedras hasta llegar a la cima del Calla – Calla, a 3600mts.

llegamos a la cima!

Me saco una foto de recuerdo, y nada más damos una curva… nos quedamos boquiabiertos ante lo que tenemos delante. Estamos ante la majestuosa cordillera de los Andes. No hay palabras que hagan justicia a semejante paisaje. Comemos en la cima, probablemente este sea uno de los sitios más bonitos donde hemos comido jamas.

vistas desde el Calla Calla...

Que alegría! Ahora nos tocan 60km de bajada por una carretera sinuosa que nos recuerda a esa que hay en Bolivia, la de la muerte! La carretera es angosta y a un lado esta el precipicio. Vamos que de película.

la cordillera de los Andes....

Tal cual vamos bajando el paisaje va cambiando y por un momento tenemos la sensación que en alguna de las curvas nos hemos tele-trasportado al desierto de Baja California pues es tan seco, hace tanto calor y además hay cactus-es! Hemos descendido en estas 3 horas un desnivel de casi 2.700mts.

bajada!

Llegamos a Balsas, un pueblo curioso al lado del río. Es un oasis. La señora del pueblo nos quiere cobrar 15 soles por una habitación que ni siquiera tiene baño. Para ir al baño tenemos que ir a los servicios públicos del pueblo que están situados en la plaza!

Hoy nos toca uno de los días más duros del viaje. 45Km de subida por carretera de arena, piedra y muy angosta, de unos 3,5 mts de ancho.

hoy toca subir...

Poco a poco vamos dejando Balsas abajo, que se va convirtiendo en una mancha verde, hecha por la vegetación, entre las imponentes y arrugadas montañas marrones.

carreterta sinuosa..

La ascensión continua por pistas en forma de zetas que lentamente van subiendo las lomas de las montaña. Cuando acabamos una, viene la siguiente y así…todo el día.

camino a Celendin...

Tras casi 9 horas de ininterrumpida subida, llegamos a un rellano al lado de las antenas y nos disponemos a bajar los 10km hasta Celendin, misión cumplida!!

En Celendin, pasamos dos días y salimos con la idea de llegar a Cajamarca, pero la subida de unos 50km, aunque más leve que las anteriores, nos retrasa. Además la lluvia no para y nos acaba agobiando. La pista empedrada y las eternas rampas y curvas nos desesperan. Vamos muy lentos y no hacemos cumbre nunca. Al final, tras casi 6 horas subiendo, llegamos entre la niebla y el frío a la cumbre ( unos 3.500mts ) y comenzamos a descender. Llegamos a La Encañada a las 17:30h, donde por cierto, nos damos cuenta que no hay hospedajes…

Pero no todo iba a ser negativo en este día….Tenemos la suerte de toparnos con Analí a la entrada de La Encañada vendiendo comida en la calle. Y, enseguida nos invita a su casa. Aceptamos encantados. Es un pueblo muy pequeño donde no hay muchas alternativas. Además, tenemos la oportunidad de conocer por dentro la casa típica de una familia peruana en uno de otros tantos pueblos humildes de la montaña andina.

Para adentrarnos, empujamos la bici monte a través unos 50 mts desde la carretera, donde en su terreno, cultivan maíz y otras hortalizas. Nos topamos con la fachada de la casa de dos pisos. Es de adobe. Fuera, a unos 10 mts de la entrada, está el grifo, utilizado para limpiar los alimentos y aseo, y también fuera,a unos 30 mts está el agujero ( retrete ), bordeado por dos tablas a cada laldo y en el que tres plásticos negros sustentados por sendos palos, hacen de paredes. Al lado, por cierto, hay tres vacas rumiando.

Anali y Jhan Carlos...

En nuestra habitación, el suelo no es sino la tierra del propio monte, y está provista de un gran cama y un mueble, iluminados por una tenue luz de la bombilla. Y resulta que dormiremos en compañía de nueve cuys, como conejillos de india, que en Perú son servidos como manjares, y Analí los está criando en la habitación.Nos sorprende la soltura de Analí a la hora de cocinar y cortar y pelar las zanahorias, las cebollas, patatas, ajos, etc…. No tendrá mas de 23 años y no le hace falta ni mirar lo que pela, mientras charla con nosotros y con su hijo Jhan Carlos, de 5 añitos. Nosotros habríamos perdido ya los 10 dedos…

La cocina, es igual que el cuarto, sólo que al lado de la puerta, tiene un montón de arena, donde hace el fuego con la leña para cocinar. También tiene una pequeña mesa de madera con un par de bancos y un mueble para guardar las verduras y hortalizas. También hay un par de fuegos de cocina a gas.

Dormimos en nuestros sacos tan ricamente. Contra más frío fuera, mejor se duerme ahí, dentro de los sacos. La primera imagen al salir de la puerta de chapacume, es ver afuera sentada en un cubo a Analí, pelando patatas. Son las 6:30h am y está lloviendo.

Desayunamos en la cocina mientras ella, a la vez que juguetea con Jhan Carlos, despedaza unas piezas de pollo, que subirá al mercado para venderlos fritos. A` la vez, tiene dos ollas en la cocina, hace fuego con leña, nos hace café, etc… Nos comenta que en La Encañada no hay trabajo y que con 12 años rehusó a irse a España.

Nos quedamos impresionados.

Hasta pronto Anali y familia! Gracias!

Después de agradecer la hospitalidad recibida, nos despedimos de Analí y nos vamos en esa mañana heladora pensativos hacia Cajamarca. Una vida dura, sin duda.

En Cajamarca pasamos los 4 siguientes días. Compramos por fin una olla nueva, ya que la que teníamos, de tanto uso desprendía adherente cada vez que cocinábamos y los noodles, la pasta, el arroz…salían, como los chipirones, en su tinta!

Aprovechamos también para visitar la espléndida Plaza de Armas, donde los hombres de Pizarro combatieron y ganaron a los del Inca Atahualpa. También paseamos por los mercados de fruta y artesanía.

calles de Cajamarca...

Fue en el Cuarto de Rescate de esta ciudad, ubicada a una altitud de unos 2.700mts, donde Atahualpa ofreció a los españoles 3 cuartos llenos de tesoros a cambio de su liberación. Alzó su mano hasta alcanzar una altura de unos 2,40mts, trazaron una linea a esta altura paralela al suelo en las cuatro paredes y, llenaron dos habitaciones de plata y otra de oro.

Para esta tarea, Atahualpa requisó el tesoro desde todos los rincones de su imperio, tarea que le costó unos tres meses, se dice que por los continuos saqueos de los españoles.

Atahualpa fue condenado igualmente, pero se le dio la posibilidad de evitar morir quemado vivo, si se convertía al catolicismo. En sus días más tristes aceptó ser bautizado y el todopoderoso Inca, de unos 33 años, fue estrangulado en el propio Cuarto de Rescate, a escasos metros de la Plaza de Armas. Esto ocurrió en 1533.

La casa de ciclistas de Trujillo nos espera, así que nos ponemos en marcha de nuevo hacia la Costa del Pacifico, que no visitábamos desde Costa Rica. Nos separan unos 300km.

camino a la costa....

Tras unos 17km de subida hasta el Alto del Gavilán ( 3050mts) , comenzamos a descender y llanear hasta llegar a Chilete, donde llegamos a las 14:00h. Es un pueblo pequeño pero con bastante encanto, con su plaza llena de árboles. Hay como tres hostales y hacemos noche aquí.

Cada vez mas cercade la costa!

Con la intención de llegar hoy a Pacasmayo, salimos para las 7am. Tenemos mucho viento en contra, algo que ya nos advirtió en su día Lontxo.

paisaje desertico...

Pasamos por la Tembladera donde rodeamos toda la presa de Gallito Ciego y seguimos rumbo a la Panamericana pedaleando por paisajes que nos recuerdan a Baja California.

presa del Gallito Ciego...

Una vez llegamos al cruce de la Panamericana, nos damos cuenta que es puro desierto! Pedaleamos contra el constante viento en contra hasta llegar a Pacasmayo.

carreteras eternas...

Se nos acerca un policía que nos advierte del peligro de seguir hacia Trujillo ya que debemos cruzar Paijan y aunque insiste que debemos de ir escoltados, nos asegura que no puede hacerlo todo el camino.

Para evitar problemas y malas experiencias recorremos los 100km que nos separan de Trujillo en coche y nos plantamos el mismo día en la casa de ciclistas de Trujillo. La famosa casa de la  Amistad de Lucho ha acogido a más de 1500 ciclistas de todo el mundo desde que lo abrió hace más de 20 años. Firmamos en su libro de visitas y orgullosamente podemos decir que formamos parte de la historia de esta casa siendo los visitantes 1541 y 1542 respectivamente.

reparando la llanta de Natxo...

Gracias Lucho!

Pasamos 5 dias en Trujillo, descansando, leyendo libros y conversando con Lucho y otros ciclistas que conocemos en la casa.


Responses

  1. Impresionante.

  2. Increible viaje. Den dena irakurri dut, izugarria egiten ari zaretena. Itxeki biyek gor gorrian!

  3. Impresionante Perú!! Impresionante Analí!!! Me ha encantado una vez más…Muxussssssss

  4. Me a encantado leer esta aventura , soy de Leymebamba y de principio quiero felicitar a estos aventureros que de una manera u otra se involucran en ser conocedores de nuestros pueblos, conosco parte del camino recorrido y siendo un niño he caminado muchas veces por vuestro recorrido y me ha hecho revivir mi niñes mientras leía vuestra aventura, felicidades a los dos.


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